viernes, 4 de septiembre de 2026

Obra de seis artistas cobra vida en la exposición Jagüey 6

                     Jaguey 6-1

De los pies nacieron mundos, curada por Carolina Chacón, reúne obras de seis artistas que reflexionan sobre las relaciones con el territorio, los cuerpos y las condiciones que determinan las formas de habitar los espacios.


Por: Emily Soto Lizarazo

La sexta edición de Jagüey: encuentros de arte en el Caribe reúne desde el 27 de agosto el trabajo de seis artistas colombianos para explorar el concepto de "habitar" en la exposición "De los pies nacieron mundos", curada por Carolina Chacón. Las siete obras elegidas se presentan en el Museo Mapuka, las cuales combinaron investigación, poesía, tejido, pintura, medios audiovisuales y archivos vivos para crear una experiencia que señala las diferencias estructurales que lleva a ocupar y resistir en los espacios de formas diversas.  


En la entrada del Museo, el poema visual de Sara Martínez Rubiano dio la bienvenida al público para introducirles la temática que conecta a todas las obras. "Habitante", "Habitación", "Habitar" son las palabras que conforman la pieza, repetidas de forma insistente y obsesiva, aunque estructurada.  


Dentro del lugar, la exposición se divide en dos espacios. En el primer piso, convergieron los trabajos de Ely Shaik (Barranquilla, 1996) y Luis González Vergara (Barranquilla, 1996), los cuales "revisan la relación humana con los ecosistemas y los cuerpos de agua, y su desplazamiento en nombre del progreso".  

                Habitar' de Sara Martínez.

El trabajo de Shaik se basa en su investigación sobre el Caño del Mercado, en Barranquilla, donde se dedicó a recoger coronas de piñas. Para la exposición, organizó los residuos en un pequeño jardín y compartió una publicación y un vídeo que evidencia la búsqueda de una comunicación interespecie. Por su parte, González Vergara construye su proyecto alrededor de las ciénagas de Malloquín, del Guájaro y Grande de Santa Marta y le da forma por medio de fotografías, documentos y materiales sacados directamente de las lagunas estuarinas.  


El segundo piso se dedicó a explorar las formas de habitar el mundo desde la corporalidad. Los cuerpos racializados, moldeados y dominados por los mandatos del género, y aquellos considerados "populares" conversan sobre cómo existir en sus espacios representa hostilidad, pero también "cómo esos mismos cuerpos imaginan muchas formas de resistencia y resiliencia para poder habitar tranquilamente en la zona donde están", como manifestó la curadora.  


En el espacio se incluyeron las obras de Cristian González García (San Pedro, Sucre, 1998), que con sus pinturas retrata con humor y profundidad la cotidianidad y a las personas situadas en su territorio; Roma Barraza (Barranquilla, 1999), que relata por medio de sus cuadros gótico-tropicales y cotidianos, envueltos en ambientes simbólicos y mágicos, formas de sobreponerse a habitar el Caribe desde un cuerpo feminizado; y Laura Campaz (Cali, 1995), que centra sus ejes en la racialidad y la hipersexualización, articulándose entre ciberetnografía y la imaginación especulativa por medio de vídeos, pintura y tejidos.   

Carolina Chacón conversando sobre 'Archivo extendido para memorizar las direcciones de un río' de Ely Shaik.

Carolina Chacón, curadora de esta edición, revisó 68 portafolios para crear la exposición, donde las obras no solo debían cumplir con la temática propuesta, sino que, además, debían poder co-existir con el mobiliario del Museo. Asimismo, "la mayoría de proyectos son partes pequeñitas de procesos de investigación más largos de los artistas, por lo que esas obras debían dar cuenta de su solidez por sí mismas, así como dialogar con los demás proyectos".  


Por su parte, Toni Celia, director de Arte y Cultura Cayena, señaló la importancia de este tipo de escenarios y de lograr su consolidación en el tiempo: "nuestra obligación moral e institucional es tener estos espacios para apoyar los procesos de los artistas emergentes y del Caribe colombiano que están todos los días tratando de hacer cosas diferentes y traer perspectivas nuevas sobre la mesa. Así podemos mantenerlos vivos en la ciudad y volvernos un faro a nivel nacional". 



La muestra reunió a asistentes interesados en los artistas, en la temática y en la oportunidad de disfrutar de una experiencia única llena de arte colombiano, como fue el caso de Leonardo De León, estudiante del programa de Psicología: "creo que todos los y las artistas tienen estilos muy propios y eso es muy valioso en exposiciones de arte en ciudades como Barranquilla, donde a veces no hay tantos de estos espacios. Es interesante que se agrupen artistas con lenguajes propios, muchos de ellos del Caribe y que en su arte muestren su visión de la región".  


Así, la sexta edición de Jagüey representa otro año de compromiso con los proyectos, los autores y los procesos artísticos de Barranquilla, el Caribe y Colombia, con el propósito de preservar la cultura y darles ventanas de exposición que alcancen a todos los interesados en este mundo.

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