Desde los que ayudaron a imaginar la carrera hasta quienes acompañaron los entrenamientos, la convocatoria, la comunicación y la logística, egresados de diferentes generaciones pusieron su talento al servicio de Corre con UN Norte.
_Por: Stephanie Trespalacios_
Antes de que la carrera 53 se tiñera de rojo, hubo una conversación. Después llegaron las ideas, los entrenamientos, las llamadas y los encuentros que fueron construyendo Corre con UN Norte.
La imagen que dejó la carrera en el marco de la conmemoración de los 60 años de la Universidad del Norte fue la de una comunidad reunida: corredores cruzando la meta, familias compartiendo en el campus, estudiantes reencontrándose con amigos y egresados regresando a los espacios que alguna vez llamaron casa.
Pero esa marea roja no nació el domingo, 30 de agosto. Se construyó con personas que decidieron aportar desde aquello que saben hacer: diseñar, correr, comunicar, conectar personas, crear experiencias y poner sus talentos al servicio de una institución que sigue siendo parte de su historia.
Porque detrás de la marea roja había una historia con sello Uninorte.
*Primero llegaron las ideas*
Antes de los corredores, llegaron las conversaciones.
La construcción de Corre con UN Norte comenzó escuchando a la comunidad egresada. En esos primeros espacios surgieron ideas para darle forma a una carrera que no solo convocara deportistas, sino que permitiera reunir generaciones, familias y amigos alrededor de la universidad.
Una de esas primeras voces fue la de *Natalia Visbal, egresada de Diseño Gráfico (2011)*, quien participó en el primer grupo focal virtual de construcción de la iniciativa. En ese espacio surgió una propuesta que buscaba ampliar la experiencia: que los niños y las familias también tuvieran un lugar dentro de la celebración. Esa idea tomó forma en el recorrido 2K, una categoría pensada para que más personas pudieran vivir el encuentro con Uninorte.
“Fue súper enriquecedor conectarse con este tipo de iniciativas, porque lo vuelven a uno a conectar con la universidad”, cuenta Natalia. Para ella, ver una conversación inicial convertida en una experiencia real confirmó el valor de escuchar a quienes hacen parte de la institución.
- “Fue una ruta súper chévere, muy bien organizada y, sobre todo, un plan para disfrutar, encontrarse con amistades y compartir en familia”.
Una idea había nacido. Ahora necesitaba ponerse en movimiento.
*Cuando la idea empezó a correr*
Una carrera necesita corredores, pero antes necesita una comunidad preparándose para llegar a la meta.
Los primeros pasos estuvieron en los entrenamientos previos, espacios donde el deporte empezó a convertirse en un punto de encuentro entre personas que compartían un mismo reto.
*Fabrizio Viñas, egresado de Administración de Empresas (2017)* y CEO de SudApp, llegó con algo que conoce bien: la capacidad del running para reunir personas. Desde SudApp acompañó la preparación de los corredores con entrenamientos oficiales que ayudaron a fortalecer la convocatoria y crear un espacio donde la disciplina deportiva se mezcló con el encuentro entre uninorteños.
- “Fue una experiencia muy especial porque pudimos aportar desde lo que hacemos todos los días: construir comunidad alrededor del deporte y, especialmente, del running”.
Más allá de preparar corredores, Fabrizio encontró una oportunidad para conectar a la universidad con la ciudad alrededor de una celebración que iba mucho más allá de una competencia.
- “Al final entendimos que no era solo una carrera, sino una experiencia que buscaba conectar la universidad con la ciudad y su comunidad. Para mí fue un orgullo poder ser parte de eso”.
*Una carrera que necesitaba llegar más lejos*
Una idea puede nacer dentro de una comunidad, pero para crecer necesita personas que ayuden a llevarla más lejos.
Ahí fue fundamental el trabajo de *David Alfaro, egresado de Negocios Internacionales (2011), Especialización en Mercadeo (2014) y Maestría en Administración de Empresas (2016)* , quien puso su experiencia en comunicación, estrategia comercial y relacionamiento al servicio de Corre con UN Norte.
Gracias a sus conexiones y experiencia, la invitación empezó a llegar a nuevos públicos. Ayudó a conectar aliados, fortalecer la convocatoria y sumar elementos que hicieron de la jornada una celebración para toda la comunidad.
Desde su gestión se integraron aliados como Tropicana y se logró la participación musical de Criss & Ronny, quienes acompañaron el cierre de la jornada. Para David, esta experiencia significó aportar desde los aprendizajes construidos durante su trayectoria profesional y reencontrarse con una universidad que marcó su camino.
- “Poder contribuir con un poco de los conocimientos que la misma universidad me brindó cuando fui estudiante, y regresar a mi casa para trabajar con tantas personas conocidas, con un grupo de trabajo increíble, y volver a las raíces académicas, es de verdad una satisfacción y un placer estar conectado con la universidad”.
*Los que llevaron la camiseta más allá de la meta*
La marea roja tomó fuerza con quienes se animaron a ponerse la camiseta. Algunos estuvieron desde el inicio; otros llegaron en el camino. Todos encontraron una razón para hacer parte.
*Vanessa Puello, egresada de Comunicación Social y Periodismo (2009)* , asumió el reto como runner y embajadora, llevando el mensaje de la carrera desde su comunidad.
- “Correr es algo que disfruto muchísimo, pero esta vez tuvo un significado diferente: no se trató solo de hacer deporte, sino de volver a un lugar que hizo parte de mi historia”.
Por eso para Vanessa cada kilómetro estuvo conectado con un propósito mayor:
- “Cada kilómetro que di tenía un propósito muy grande, recaudar fondos y otorgar becas a jóvenes para que puedan acceder a una educación de calidad y cumplir esos sueños que yo una vez tuve”.
A esa marea también se sumó *María Elena Jaafar, egresada de Ingeniería Industrial (1997) y Especialización en Gerencia de la Calidad (2001)* , quien participó como runner, embajadora y pacer.
- “Fue muy especial volver a encontrarme con la universidad a través de la carrera”.
Su experiencia reflejó uno de los grandes mensajes de la jornada: la capacidad de Uninorte para reunir generaciones alrededor de un mismo propósito.
- “Lo más bonito fue ver cómo la universidad logra reunir a diferentes generaciones —estudiantes, egresados, profesores y familias— alrededor de algo tan positivo como el deporte y el bienestar”.
También hizo parte de este grupo *Mario Salazar, egresado de Ingeniería Industrial (2004)* y ejecutivo de cuentas en Biomax, quien se sumó como embajador durante las últimas semanas del proceso.
Aunque llegó en la etapa final, encontró en la carrera una oportunidad para volver al deporte y hacer parte de un momento histórico para la universidad.
- “Vi la publicidad y dije: ‘Yo quiero ser parte de la historia; quiero ser parte de la primera carrera de Uninorte’”.
Desde sus contenidos y su participación como embajador, Mario acompañó la convocatoria y ayudó a que más personas se conectaran con la iniciativa.
*Por su parte, Jaime Encinales, egresado de Ingeniería Eléctrica (2012)* , Especialización en Gestión de Sistemas Eléctricos de Potencia (2013) y Maestría en Ingeniería Administrativa (2017), acompañó los entrenamientos semanales previos.
Para Jaime, aportar desde una pasión personal fue una forma de agradecer.
- “Ver que se podía combinar un poquito de mi hobby con algo de la universidad fue una forma de devolver un poco de todo lo que la universidad nos dio”.
Además, compartir la jornada junto a su padre, egresado de la promoción de 1980, convirtió la carrera en un encuentro entre generaciones de uninorteños.
*Volver para contar la historia*
Mientras unos corrían, otros se encargaban de guardar esos momentos para siempre. La historia quedó registrada desde dos lenguajes: la imagen y la comunicación.
*Jesús Rueda, egresado de Diseño Gráfico (2013)* y CEO de jesusruedafilms, volvió a Uninorte desde su profesión para capturar la memoria visual de una celebración histórica.
- “Una institución que me ayudó a formarme ahora me daba la oportunidad de aportar desde lo que amo hacer”.
Para Jesús, Corre con UN Norte no era solamente registrar una carrera, sino conservar los encuentros, las emociones y las historias que construyen una comunidad.
- “Saber que esas imágenes van a quedar como parte de la memoria de los 60 años de Uninorte me llena de orgullo”.
*Desde la estrategia digital, Merian Araujo, egresada de Comunicación Social y Periodismo (2012)* y directora comercial de Kymera Studios, ayudó a amplificar la conversación alrededor de la iniciativa.
Pero su aporte también nació desde una conexión personal con la institución. “Más allá de construir una estrategia del egresado, yo misma viví ese sentimiento como egresada”.
Para Merian, el vínculo con la universidad permanece después del diploma. “Como egresados no es una relación de ‘te entregamos un cartón y chao, vete’, sino que seguimos construyendo una relación con la universidad, seguimos siendo parte de una comunidad”.
*Detrás de la marea roja también hubo manos que hicieron posible el recorrido*
Mientras la ciudad veía corredores cruzar la meta, había otro equipo trabajando para que cada detalle de la jornada funcionara: rutas, tiempos, operación y logística.
*En ese trabajo detrás de escena estuvo Edgardo Pantoja, egresado de la Especialización en Mercadeo* (2006) y CEO de PGB Sports, quien acompañó la operación logística de Corre con UN Norte.
Su trabajo fue una de esas piezas que pocas veces se ven, pero que hacen posible que miles de personas puedan disfrutar una jornada como esta.
*Correr para abrir caminos*
Más allá del recorrido deportivo, Corre con UN Norte tuvo un propósito que trascendió la meta: convertir kilómetros en oportunidades para jóvenes que sueñan con acceder a la educación superior.
*Para María José Ruiz, egresada de Ingeniería Industrial (2014)* , esta carrera fue también una forma de agradecer y devolver un poco de todo lo que Uninorte ha significado en su historia.
- Su vínculo con la universidad, desde diferentes etapas de su trayectoria, fortaleció su conexión con una causa que busca abrir caminos para nuevas generaciones.
“Sentí que estaba aportando a algo mucho más grande: abrir las puertas de la educación para quienes, sin ese apoyo, quizás no tendrían la oportunidad de acceder a una educación de excelencia y calidad”. Porque el impacto de una universidad no termina cuando una persona recibe su título. Se multiplica cuando quienes ya pasaron por ella encuentran nuevas formas de devolver esa oportunidad.
La carrera terminó, pero el reencuentro apenas comenzó. Porque el verdadero recorrido de Corre con UN Norte no estuvo solamente en los kilómetros recorridos, sino en las historias que volvieron a encontrarse con la universidad. En una comunidad que sigue encontrando nuevas formas de volver a "la casa que te enseña a triunfar".

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