lunes, 28 de septiembre de 2026

Cada cuánto debe hacer mantenimiento a sus electrodomésticos?


Estas son las señales que no debería dejar pasar

No existe una frecuencia única para todos los electrodomésticos: cada equipo requiere cuidados diferentes según su uso, condiciones y recomendaciones del fabricante.

El 36 % de los consumidores consultados en Estados Unidos no conoce las recomendaciones del fabricante para limpiar y mantener sus electrodomésticos.

En 2022 se generaron 62 millones de toneladas de residuos electrónicos en el mundo y solo el 22,3 % fue documentado como recogido y reciclado formalmente.

Bogotá, septiembre de 2026. Una nevera que deja de enfriar como antes, una lavadora que comienza a hacer ruidos diferentes o un electrodoméstico que tarda más de lo habitual en cumplir su función pueden parecer cambios menores. Sin embargo, también pueden ser señales de que el equipo necesita atención. Por eso, incorporar su cuidado y revisión a la rutina del hogar puede ayudar a identificar anomalías antes de que se conviertan en problemas mayores.

A pesar de que estos equipos hacen parte de la vida cotidiana, no siempre sabemos cómo cuidarlos correctamente. Según la National Cleaning Survey, realizada por Ipsos para el American Cleaning Institute, el 36 % de los adultos consultados en Estados Unidos aseguró no estar familiarizado con las recomendaciones de los fabricantes para la limpieza y mantenimiento de electrodomésticos como neveras, lavadoras o sistemas de climatización.

Entonces, ¿cada cuánto hay que revisarlos?

La respuesta es que no existe una periodicidad que aplique por igual para todos los electrodomésticos. La frecuencia depende del tipo de equipo, la intensidad de uso, las condiciones del lugar donde está instalado y, principalmente, de las recomendaciones establecidas por cada fabricante. Por eso, el manual de uso debe ser el primer punto de referencia para conocer los cuidados específicos que requiere cada producto.

A partir de estas recomendaciones, mabe señala algunos hábitos que pueden incorporarse al cuidado cotidiano de los equipos:

Realizar las limpiezas indicadas por el fabricante y mantener despejadas las zonas de ventilación cuando corresponda.

Revisar visualmente mangueras, conexiones, filtros u otros elementos que puedan ser verificados por el usuario.

Respetar las capacidades y condiciones de uso de cada electrodoméstico y evitar productos de limpieza no recomendados.

Prestar atención a ruidos, vibraciones, fugas, olores inusuales o cambios en funciones como enfriar, lavar o calentar.

“No todos los electrodomésticos requieren el mismo mantenimiento ni con la misma frecuencia. Factores como el tipo de equipo, la intensidad de uso y las condiciones del hogar determinan los cuidados que necesita cada uno. Por eso, seguir las recomendaciones del fabricante es fundamental para mantenerlos funcionando adecuadamente” explica Deyby Parra, especialista de Producto de mabe.

Precisamente, cuidar un electrodoméstico también implica reconocer cuándo es necesario acudir a un especialista. Mientras ciertas tareas de limpieza y revisión visual pueden realizarse en casa, aquellas que involucren componentes eléctricos, sistemas de refrigeración, conexiones de gas, piezas internas o reparaciones deben quedar en manos de personal técnico calificado.

De esta manera, el mantenimiento deja de ser una acción que ocurre únicamente cuando algo falla y pasa a formar parte de un uso más consciente de los equipos durante su vida útil. Esta conversación cobra especial relevancia en un contexto en el que el mundo generó 62 millones de toneladas de residuos electrónicos en 2022, de las cuales solo el 22,3 % fue documentado como recogido y reciclado formalmente, según el Global E-waste Monitor 2024 de la UIT y UNITAR.

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